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Polentas uruguayas: 100% ya son transgénicas

Universidad de la República - Facultad de Ciencias
Análisis de Transgénesis mediante PCR de 20 Polentas que se encuentran a la venta en el Mercado Uruguayo.
Martín Fernández Campos
TUTOR: Dr. Claudio Martínez Debat
Sección Bioquímica - Facultad de Ciencias 



CONCLUSIÓN
De  las  20  muestras  de  harina  de  maíz  enviadas  por  el  Laboratorio  de  Bromatología  de  la
Intendencia de Montevideo se pudo obtener ADN analizable a partir de 18 de ellas mediante  el
protocolo de extracción Dellaporta. Estas 18 muestras fueron analizadas mediante PCR en busca
del promotor 35S presente en todos los eventos transgénicos aprobados hasta el momento en el
Uruguay y el resultado fue positivo para todas ellas por lo que se concluye que el 100% de las
muestras analizadas están elaboradas al menos en parte por maíz genéticamente modificado.
Posteriormente se pasó a identificar la presencia de los eventos MON810, BT11 y BT176 para
las  muestras.  Los  resultados  arrojan  que  el  evento  BT176 no  está  presente  en  ninguna  de  las
muestras pero si lo están el evento MON810 Y BT11. Se encontró el evento MON810 en 13 de
las muestras mientras que el BT11 en 14 de ellas (solo MON810 en 4 muestras, solo BT11 en 5
y mezcla en 9 de ellas). Esto indica cómo se discutió antes, no solo la presencia de MON810 y
BT11 en las muestras, sino también de varios eventos apilados de los cuales MON810 y BT11
forman parte.

Si el 100% de las harinas de maíz que se analizaron contenían maíz genéticamente modificado,
es  de  esperar  que  muchos  alimentos  elaborados  a  base  de  maíz  como  galletas,  pan,  aceites,
raciones animales,  entre  muchos otros, también lo  contengan. Durante la puesta a punto de las
metodologías se analizaron nachos y cereales de marcas conocidas y ambos productos también
contenían maíz GM.

Si bien hasta la fecha  en nuestro país  hay  aprobados para liberación al ambiente únicamente 3
eventos  transgénicos  (Bt11,  Mon810  y  Soja  RR)  (Tabla  1),  ya  se  encuentran  desde  el  año
pasado   5   eventos   de   maíz   en   etapa   de   evaluación   agronómica   (DAS01507,   NK603,
NK603xDAS01507,  GA21  y  GA21xBt11),  y  se  estima  que  otros  tantos  entren  al  mismo
proceso  este  año  (Tabla  2).  Además,  desde  la  zafra  pasada  se  realizan  siembras  para
reproducción de semilla de soja RR2Y y hay solicitud para realizar reproducción de semilla con
soja MON89788 x MON87701  y RR2Y para esta zafra. Esto muestra la necesidad de  poner a
punto a corto plazo todas las metodologías de trazabilidad para estos eventos.

Estudios  realizados  sobre  interpolinización  y  dispersión  (Emberlin,  1999)  (Pleasants,  1999)
(Klein, 2003), demuestran que el polen de maíz puede viajar a distancias mayores a 800mts bajo
circunstancias  climáticas  particulares.  Dado  que  la  legislación  nacional  prevee  la  coexistencia
de  cultivos  GM  y  no-GM  en  el  territorio  es  indispensable  poner  a  punto  metodologías  que
permitan detectar contaminación entre chacras. Estas metodologías en conjunto con políticas de
control estrictas de las distancias de amortiguación (250 mts de distancia para asegurar un 99% 58

de  aislamiento  (Ingram,  2000))  impuestas  por DINAMA  deberían  asegurar  la  coexistencia  de
cultivos GM y no GM. 

Aunque la legislación de nuestro país no exige el etiquetado transgénico en producto final, es de
prever  que  tanto  los  productores  que  trabajan  con  variedades  híbridas  no  genéticamente
modificadas como los que lo hacen con maíces criollos u orgánicos, comiencen a etiquetar sus
productos para poder diferenciarlos de los productos transgénicos y de esta manera poder darles
cierto  valor  agregado.  Creando  la  necesidad  de  tener  laboratorios  que  realicen  los  análisis  y
puedan  certificar  la  presencia  o  ausencia  de  ingredientes  genéticamente  modificados  en  un
producto. 

Si  el  país  aprueba  ser  parte del  Protocolo  de  Cartagena,  a  nivel  de  importaciones  se  deberán
analizar  los  cargamentos  para  constatar  que  las  semillas  ingresadas,  sea  para  liberación  al
ambiente  o  para  consumo  humano,  animal  o  pienso,  contengan  los  eventos  declarados  y  no
otros  diferentes,  algo  imposible  de  determinar  a  simple  vista.  Además,  deberán  analizarse  lo
cargamentos  que  estén  declarados  como  sin  contenido  de  material  genéticamente  modificado
para  descartar  posibles  fraudes  o  contaminaciones.  Sumado  a  esto,  deberán  analizarse  los
cargamentos  a  exportar  para  asegurar  el  cumplimiento  de  las  exigencias  impuestas  por  el
importador.  Es  bien  sabido  que  muchos  países  de  la  Unión  Europea  tienen  estrictos  controles
sobre los alimentos derivados de OGM por lo que es importante asegurar que los productos que
se exporten hacia allí cumplan con las normas establecidas. 

Esta  tesis  surge  como  primera  aproximación  a  la  necesidad  de  poner  a  punto  las  técnicas  de
trazabilidad de OGM en laboratorios nacionales y utilizarlas en muestras  reales. Es la primera
vez que se analiza un  gran número  de muestras de alimentos de consumo interno  en busca de
ingredientes  genéticamente  modificados  con  un  método  reproducible  y  relativamente  barato
mediante técnicas de detección de ADN. 

Los  resultados  de  los  análisis  realizados  fueron  entregados  en  un  informe  detallado  al
Laboratorio  de Bromatología.  También se presentaron  los  resultados  del   trabajo  en  diferentes
foros  académicos  y  del  sector  productivo,  tanto  a  nivel  nacional  como  extranjero    (dos
presentaciones en México), siempre obteniendo gran interés por parte del público presente. 

Tanto  la  metodología  para  detectar  presencia/ausencia  de  material  genéticamente  modificado
(rastreo)  como la utilizada para identificar eventos específicos en una matriz, son herramientas
de uso común  en un laboratorio de biología molecular por lo que es posible utilizar las mismas
herramientas de  detección de transgénicos pero aplicadas a trazabilidad de especies en muestras 59

complejas de alimentos. Dada la facilidad de esta transferencia se comenzaron a desarrollar en
el  laboratorio  metodologías  de  detección  específicas  basadas en  la  detección  de secuencias de
ADN  especie  específicas  en  muestras  complejas.  La  finalidad  de  estos  desarrollos  es  detectar
posibles  fraudes,  contaminaciones  o  simplemente  asegurar  al  cliente  la  presencia/ausencia  de
cierto ingrediente en un alimento. Dentro de esta rama ya se han desarrollado metodologías que
diferencian tanto especies animales (básicamente detección de especies animales en chacinados
y embutidos) como vegetales (detección de especies en quesos, dulces, salsas, etc), en matrices
complejas de alimentos.

Como  forma  de  transferir  los  conocimientos  generados  y  las  herramientas  de  detección  de
OGM´s  y  trazabilidad  de  especies  en  alimentos,  tanto  a  la  comunidad  científica  como  a
miembros  de  organismos de control públicos y privados, el laboratorio  ha organizado el  curso
TraMA (Trazabilidad Molecular en Alimentos), que ya se ha dictado en tres ocasiones y el cual
en su última edición además de ser curso de Educación Permanente, también fue PEDECIBA y
contó con la presencia de un docente extranjero especializado en el tema.

Tesis completa en: http://www.rapaluruguay.org/transgenicos/Uruguay/Tesis_analisis_transgenesis_20_polentas_14022011.pdf

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